Whisper
Llega un día que el traceur rueda al vacío, no se aferran sus dedos al borde instantáneo, el salto de rutina falla miserablemente. En la caida del traceur a su destino hay resignación de quien fue estoico por la infancia de la vida y felicidad por el epicureísta que permaneció. Un consuelo por hojas vistas y donde se cae suavemente, hasta donde se desciende El cénit destruye el nadir, una generación se pierde por gusto al alcohol. No fue el caso del traceur. Componer el camino, casi convivir con el ángulo vacío, el beso del peligro, dama brutal De la cual escapa, hasta el último respiro, voltea y quien lo perseguía era su pasado...